Con el cuerpo en jaque
Con el cuerpo en jaque: el entrenamiento es dar al cuerpo un goce que no tiene, para una partida que no existirá.
With the Body in Check: training gives the body a pleasure it doesn't have, for a game that will never happen.Autor: Mamonde Mario Valentín
Afiliación Institucional: Fahce-UNLP
Correo Electrónico:mvmamonde@fahce.unlp.edu.ar
Resumen
Desde una perspectiva convencional, el ajedrez es considerado una actividad puramente intelectual, donde la preparación física carece de relevancia. Este artículo propone un análisis alternativo desde el marco teórico del psicoanálisis de Jacques Lacan, argumentando que la preparación del ajedrecista de elite constituye una intervención fundamental sobre el cuerpo parlante (parlêtre). A través de la articulación de los tres registros lacanianos –lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real–, se demuestra cómo la disciplina física no es un mero complemento, sino una condición de posibilidad para sostener la exigencia psíquica del juego. Se analiza la sujeción del cuerpo al orden simbólico del reglamento, su configuración como un semblante "cara de nada" en la dinámica imaginaria con el rival, y su fortificación para soportar las irrupciones de lo real (el error, la fatiga, la derrota). A través de un estudio de caso de la serie Gambito de Dama (2020), se ilustra el fracaso de una solución farmacológica (ansiolíticos) para dominar la ansiedad, proponiendo en su lugar un modelo de educación del cuerpo en jaque. Se concluye que el/la ajedrecista es un/a atleta de lo mental, cuya excelencia depende del anudamiento específico de estos tres registros en y a través de su cuerpo.
Palabras clave: Ajedrez, Jacques Lacan, Cuerpo, Preparación Física, Lo Simbólico, Lo Imaginario, Lo Real, Gambito de Dama, Ansiedad.
Abstract
From a conventional perspective, chess is regarded as a purely intellectual activity in which physical preparation is of little relevance. This article proposes an alternative analysis within the theoretical framework of Jacques Lacan’s psychoanalysis, arguing that the elite chess player’s training constitutes a fundamental intervention upon the speaking body (parlêtre). Through the articulation of Lacan’s three registers—the Symbolic, the Imaginary, and the Real—it is shown that physical discipline is not merely a complement but rather a condition of possibility for sustaining the game’s psychic demands. The paper examines the body’s subjection to the Symbolic order of the rules, its configuration as a “Jade Apparatus” within the Imaginary dynamics with the opponent, and its fortification to withstand the irruptions of the Real (error, fatigue, defeat). Using a case study of the series The Queen’s Gambit (2020), it illustrates the failure of a pharmacological solution (anxiolytics) to tame anxiety, proposing instead a model of bodily education “in check.” The article concludes that the chess player is an athlete of the mind, whose excellence depends on the specific knotting of these three registers in and through the body.
Keywords: Chess, Jacques Lacan, Body, Physical Preparation, the Symbolic, the Imaginary, the Real, The Queen’s Gambit, Anxiety.
Mi recorrido entre los 90 y el 2007 por el trabajo habilitatorio de un ajedrecista en relación a su usos de sustancias psicoactivas me ligó al psicoanalisis lacaniano , por ello casi 25 años despues me animo a desgranar estas ideas. Lo trabajado y llevado adelante con N/S me puso en jaque en su momento. Hoy puedo seguir mi intento de probar ajedrez y pensar una educación del cuerpo singular.
Si les interesa pueden leer esa experiencia que llamé ¿No hay drogados felices?
Introducción
Al estudiar y de algún modo pretender caracterizar a Lacan, Slavoj Žižek (nacido en 1949) trazó la siguiente comparación:
“Para Lacan, la realidad de los seres humanos está constituida por tres niveles mutuamente entrelazados: lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real. Esta tríada se puede muy bien ilustrar a través del juego de ajedrez. Las reglas que uno tiene que seguir para jugar son su dimensión simbólica: desde el punto de vista simbólico puramente formal, «el caballo» está definido sólo por los movimientos que esta figura puede hacer. Este nivel es claramente diferente de lo imaginario, a saber, las diferentes piezas están formadas y caracterizadas por sus nombres (rey, dama, caballo), y es fácil imaginar un juego con las mismas reglas, pero con un imaginario diferente, en el cual la pieza pudiera ser llamada “mensajero” o “corredor” o lo que fuera. Finalmente, lo real es el conjunto complejo de circunstancias contingentes que afectan el curso del juego: la inteligencia de los jugadores, las intrusiones impredecibles que pueden desconcertar a uno de los jugadores o directamente acortar el juego”.
El ajedrez, reconocido como deporte por el Comité Olímpico Internacional, presenta una paradoja fundamental: su desarrollo es eminentemente intelectual, pero se ejecuta a través de un cuerpo que debe permanecer, durante horas, en un estado de aparente pasividad. La literatura especializada en ciencias del deporte ha abordado la preparación física del ajedrecista desde parámetros fisiológicos: nutrición, sueño, resistencia cardiovascular y postural (FIDE, 2020). Sin embargo, estas aproximaciones no logran dar cuenta de la dimensión subjetiva y estructural de la relación entre el cuerpo y el juego.
Este trabajo se propone llenar ese vacío teórico mediante la aplicación del andamiaje conceptual del psicoanálisis de Jacques Lacan. Para Lacan (1953/1999), el cuerpo humano no es reducible a su biología; es un cuerpo estructurado por el lenguaje, capturado por la imagen y habitado por una pulsión que lo excede. Es el cuerpo como parlêtre, el ser hablante. Desde esta perspectiva, la "preparación física" en el ajedrez deja de ser un entrenamiento auxiliar para convertirse en una práctica central de subjetivación, dirigida a gestionar la intersección de los tres registros que constituyen la experiencia humana: lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real (Lacan, 1974-1975/2006).
El objetivo de este artículo es triple: 1) analizar cómo el cuerpo de l@S ajedrecistas es disciplinado para servir como soporte estable del orden simbólico del juego; 2) examinar su función como instrumento en la relación imaginaria con el adversario; y 3) explorar su rol como última barrera de contención frente a las irrupciones traumáticas de lo real. Mediante este análisis, se postula que la excelencia en el ajedrez no reside únicamente en la capacidad cognitiva, sino en una lograda sinthomatización de la relación del sujeto con su cuerpo en el contexto de la partida.
Marco Teórico: Los Tres Registros Lacanianos
La teoría lacaniana se organiza en torno a tres registros ontológicos:
1. Lo Simbólico: Es el orden del lenguaje, la ley, las reglas y las estructuras que preexisten al sujeto. Es la red de significantes que da sentido a la realidad. En el ajedrez, el reglamento, la notación algebraica y la teoría de aperturas son manifestaciones de lo Simbólico.
2. Lo Imaginario: Es el registro de la imagen, la percepción, la identificación y la dualidad. Se estructura a partir del "estadio del espejo" (Lacan, 1949/1999), donde el sujeto se constituye a través de una imagen unificada de sí mismo y en relación especular con el otro. La partida es, en gran medida, un drama imaginario con el rival.
3. Lo Real: No es la realidad, sino lo que se le escapa: lo imposible de simbolizar, lo traumático, lo que no cesa de no inscribirse. Es la dimensión del accidente, el error inexplicable, el puro goce y la facticidad última del cuerpo como organismo.
Estos tres registros están anudados entre sí, y la práctica analítica busca reconfigurar este nudo cuando produce malestar (Lacan, 1974-1975/2006). La preparación del ajedrecista, sostenemos, es una práctica análoga.
Desarrollo
1. Lo Simbólico: La Disciplina del Cuerpo Hablante
El tablero es la materialización de un universo simbólico autónomo. El jugador debe encarnar este orden, haciendo de su cuerpo un instrumento dócil a la Ley del juego.
· Sujeción a la Ley del Tablero: Un movimiento impulsivo, un temblor al ejecutar una jugada o un lapsus que delata una estrategia, son fallas en la sujeción del cuerpo real al orden simbólico. No son errores de cálculo, sino actos fallidos corporales. La preparación, en este sentido, es una ascesis: entrenar la postura para mantener la concentración, controlar la respiración para gestionar el ritmo de la partida y regular los ciclos de sueño y alimentación para garantizar que el organismo no interrumpa el funcionamiento simbólico (Fink, 1997).
· El Cuerpo como Soporte de la Memoria y el Cálculo: La "resistencia física" no se mide en kilómetros corridos, sino en la capacidad del sistema nervioso de sostener altos niveles de concentración y acceso a la memoria a largo plazo durante horas. El agotamiento físico abre la puerta a errores simbólicos (olvidos, cálculos erróneos), demostrando la inextricable unión entre el organismo y la función simbólica.
2. Lo Imaginario: El Aparato de Jade y la Lucha de Miradas
La partida de ajedrez es un duelo dialéctico donde el rival ocupa el lugar del Otro. La relación es esencialmente imaginaria, regida por el engaño, la identificación y la agresividad.
· La Máscara del Jugador: Lacan (1971/2003), en su comentario sobre el juego chino weiqi, introduce la noción del "Aparato de Jade": la máscara impasible e impenetrable del jugador. El ajedrecista de elite entrena para convertir su rostro y su cuerpo en este aparato. Un gesto de frustración o de triunfo es un significante que alimenta el imaginario del adversario, proporcionándole información valiosa. La preparación física aquí implica un control neuromuscular meticuloso sobre la expresión facial y el lenguaje corporal, anulando la espontaneidad para crear un espejo opaco.
· La Autopercepción y el Bucle de la Angustia: El jugador no solo lee el cuerpo del otro, sino que es leído por su propio cuerpo. La ansiedad, si se manifiesta en sudoración o taquicardia, puede retroalimentarse, generando un bucle imaginario de angustia que colapsa la capacidad de cálculo. Las técnicas de meditación y control de la respiración, por tanto, no son solo "relajación", sino intervenciones para romper esta captura imaginaria por la propia imagen corporal afectada.
3. Lo Real: Soportar lo Insoportable
Lo Real es la dimensión más crucial y la más descuidada en la preparación convencional. Irrumpe en la partida de múltiples formas.
· El Blunder: Lo Real del Error: El error catastrófico e inexplicable ("colgar una pieza") es una irrupción de lo Real. Es un momento de vacío y horror donde la cadena simbólica del cálculo se corta de manera abrupta. No puede ser plenamente simbolizado ("no sé por qué lo hice"). La preparación física, entendida como el fortalecimiento de la resistencia global del organismo (ejercicio cardiovascular, entrenamiento de fuerza), construye una base de resiliencia que permite al sujeto soportar este golpe sin una desintegración psíquica inmediata. Un cuerpo más resistente ofrece un mayor margen para recomponer el orden simbólico después del trauma.
· Lo Real del Cuerpo Orgánico: El cuerpo también irrumpe como Real en su pura facticidad: un calambre repentino, un dolor de cabeza, la necesidad fisiológica en el momento crítico. Estos eventos escapan al control y recuerdan al sujeto su condición de ser vivo, finito y castrado (Lacan, 1958/1999). La preparación busca anticipar y minimizar estas irrupciones mediante rutinas estrictas (hidratación, pausas activas), que actúan como diques simbólicos contra lo Real de la necesidad biológica.
Discusión y Conclusión
Este análisis demuestra que la preparación física en el ajedrez de elite trasciende ampliamente los paradigmas fisiológicos. Lejos de ser un mero anexo, es una práctica fundamental que opera sobre la relación del parlêtre con su cuerpo, en la intersección de los tres registros lacanianos.
El ajedrecista ideal no es una mente pura, sino un sujeto cuyo cuerpo ha sido:
1. Simbólicamente disciplinado para servir como soporte dócil del lenguaje del juego.
2. Imaginariamente opacado para funcionar como un Aparato de Jade en el duelo con el Otro.
3. Fortalecido frente a lo Real para contener la angustia y soportar la irrupción traumática del error y la finitud.
En última instancia, la "forma física" es la capacidad de mantener este nudo simbólico-imaginario-real lo suficientemente tenso como para no deshacerse bajo la presión competitiva. La derrota, desde esta óptica, puede entenderse frecuentemente como un desanudamiento, donde el cuerpo deja de ser un aliado para convertirse en un traidor: ya sea por la pérdida de la disciplina simbólica (impulsividad), la captura imaginaria (pánico) o el colapso ante lo Real (agotamiento extremo).
Futuras investigaciones podrían aplicar este marco para analizar estudios de caso de partidas históricas, crisis de rendimiento o los rituales específicos de los grandes maestros, profundizando en la comprensión del ajedrez no solo como un deporte científico, sino como una práctica subjetiva profundamente humana.
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Referencias
Fink, B. (1997). A Clinical Introduction to Lacanian Psychoanalysis: Theory and Technique. Harvard University Press.
FIDE. (2020). FIDE Trainer's Handbook. International Chess Federation.
Lacan, J. (1999). El Seminario, Libro 1: Los escritos técnicos de Freud (1953-1954). Paidós. (Trabajo original publicado en 1975)
Lacan, J. (1999). El Seminario, Libro 5: Las formaciones del inconsciente (1957-1958). Paidós. (Trabajo original publicado en 1998)
Lacan, J. (1999). El Seminario, Libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1964). Paidós. (Trabajo original publicado en 1973)
Lacan, J. (2003). El Seminario, Libro 18: De un discurso que no fuera del semblante (1971). Paidós. (Trabajo original publicado en 2006)
Lacan, J. (2006). El Seminario, Libro 23: El sinthome (1974-1975). Paidós. (Trabajo original publicado en 2005)
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